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viernes,03 de julio de 2015
Alemania: A Silvia Neid se le acabó el crédito

¿Son justificadas las críticas a Silvia Neid por parte de entrenadores y prensa?
Borja Rodríguez



Hablar de fracaso alemán en este mundial de Canadá puede sonar un poco exagerado (todavía pueden conseguir la medalla de bronce si ganan a Inglaterra), pero la decepción que provocó la derrota del otro día ante Estados Unidos abrió la caja de Pandora. La prensa alemana y algunos entrenadores (estos de manera un poco más sutil) cargaron contra Silvia Neid, con bastante razón en mi opinión, y contra ciertas “decisiones” que en su día fueron criticadas pero que por resultados positivos, de alguna forma se le “perdonaron” a la 2 veces ganadora del premio “FIFA World Coach of the year of Women’s Football”.

La sensación que tengo es que Silvia Neid lleva 4 años más de los que le tocaría en el cargo. Tocó fondo en 2011 cuando fracasó con estrépito en casa al no saber aprovechar a una de las mejores generaciones de la historia (contaba con jugadoras como Birgit Prinz, Kerstin Garefrekes, Inka Grings o Fatmire Bajramaj entre otras) y al poderle la presión y las expectativas de todo un país que exigía como mínimo la final. Los medios de comunicación la dejaron en el “paredón” y sólo la vehemencia del gran Theo Zwanziger en mantenerla en el cargo la salvó de perder su puesto de trabajo. Visto con perspectiva, fue una decisión equivocada de uno de los hombres más importantes en la historia del fútbol femenino alemán.

Es cierto que la presión la pudo en 2011 y que en este 2015 ha tenido 2 bajas capitales en el eje del equipo como son Nadine Kessler y Fatmire Alushi, pero como bien dice el periódico Spiegel, la leyenda del fútbol alemán sigue sin tener un plan. Esperar a que el talento de alguna jugadora decida títulos ya no vale en este nuevo fútbol femenino. Zwanziger la salvó en 2011, esta vez la salvará la "rendición" que firmó antes del mundial en la que aseguró que dejaría el cargo tras los Juegos Olímpicos de Río 2016.

¿Cuáles han sido los errores de Silvia Neid que han llevado al fracaso alemán en Canadá?

1) Convocatoria de “nombres”. Cualquiera que siga un poco el fútbol femenino alemán sabía que pese a llevar casi 10 meses lesionadas, Saskia Bartusiak y Lena Lotzen entrarían en la convocatoria sí o sí. No había dudas de que Neid volvería a tirar de sus “favoritas”. Pero ese no es el mayor de los problemas. Quizás la elección de Lena Petermann o Pauline Bremer sea el punto negro de la convocatoria. En teoría, la última plaza en la lista de 23 se la disputaron la jugadora del Friburgo y la extremo del Wolfsburgo Anna Blässe. Lo que se nos “vendió” es que esta experiencia sería importante para el crecimiento de Petermann y que daba más opciones al equipo que Blässe. Pero la verdad es que fue una decisión “rara”. Viendo que te podrías cruzar con Francia en cuartos, convocar a la que muchos creen que es la jugadora más rápida de la Bundesliga hubiera sido la idea lógica para poder frenar a Élodie Thomis; además de que la jugadora del equipo de la Volkswagen puede jugar tanto de lateral como de extremo y que tiene la experiencia de haber jugado 2 finales de la Champions de titular.

Pauline Bremer, que ha disputado sólo 10 minutos en Canadá, como solución a los problemas de falta de jugadoras de banda no fue una idea brillante. Más cuando dejas en casa a una jugadora de banda pura e importante en los últimos años en Europa como es Verena Faisst. También es cuestionable si acertó dejando fuera a una central rápida como Johanna Elsig o una centrocampista de corte ofensivo como es Julia Simic para tener un “plan B”.

2) Las dos mejores centrales del país al banquillo. Le elección de centrales ha sido una verdadera incógnita para mucha gente. Es verdad que en este tipo de torneos se suele priorizar la experiencia al nivel de la jugadora (la excepción puede ser Julie Johnston en los Estados Unidos), pero no tiene ni pies ni cabeza que las dos mejores centrales de Alemania se queden en el banquillo cuando hemos visto que la defensa alemana era un coladero.

Babett Peter, una de las intocables de Neid antes de su lesión en el pie en 2013, ha visto como a pesar de ser la central alemana con más minutos esta temporada, una central con tan sólo 63 minutos en Bundesliga esta temporada le quitaba el sitio. Peter, clave en ese récord de sólo 4 goles encajados del Wolfsburgo en Bundesliga, siendo la defensora más rápida de las 23 seleccionadas, ha visto como una jugadora como Bartusiak, desbordada en velocidad constantemente, gozaba de un trato de favor, visto lo visto, injustificado (la central del equipo de la Volkswagen tiene más internacionalidades que la jugadora del Frankfurt).

Josephine Henning, central titular en el PSG durante toda la temporada y la central más dotada del país a la hora de sacar el balón jugado (sólo por eso ya merecía la titularidad), ha visto como una jugadora que ha admitido que dejaba el PSG porque con la propia Henning, Delannoy y Georges tenía casi imposible gozar de minutos la próxima temporada, era la elección escogida por Neid.

3) Lena Goessling necesita a Nadine Kessler. La importancia de Nadine Kessler ha quedado demostrada en los partidos contra Francia y contra Estados Unidos. Alemania no tenía esa jugadora que controlase el tempo del partido, que impusiese el ritmo que a ellas les convenía y que organizase un equipo que durante muchos tramos de los partidos era un caos. Tampoco tenían a esa líder que decidiese dar un paso adelante. La sombra de Kessler es muy alargada.

Y la que más lo nota es Lena Goessling. A la tremenda pivote del conjunto alemán la puedes pedir o exigir casi de todo, pero exigirla que organice y que todo gire en torno a ella cuando nunca ha sido una organizadora es un plan con un resultado lógico: caos.
La elección de compañera de baile ha sido la peor de todas. Neid se ha empeñado en que Melanie Leupolz sea su pareja en el futuro. Una idea “descabellada” dadas las características de la jugadora del Bayern y de que Dzsenifer Marozsán era la que venía jugando al lado de Goessling durante toda la preparación. Leupolz es una jugadora de contraataques y por eso en el Bayern de Wörle se siente tan cómoda pero lo que necesita la pivote del Wolfsburgo a su lado es a una centrocampista ofensiva con talento, capacidad técnica y visión para mover al equipo.

4) Popp y Laudehr no pueden hacer de Alushi. Si algo le ha faltado a Alemania es profundidad y desborde. Cargar el juego por las bandas cuando tienes jugadoras que juegan fuera de posición y que son muy “pesadas” físicamente, no es la idea más brillante que ha tenido Neid para intentar suplir la importancia de Alushi. A veces confundimos el que una delantera tenga tendencia a caer a banda, como es el caso de Popp, como que rinda bien en banda. Es cierto que a Popp la hemos visto bastantes veces en banda izquierda, pero siempre en partidos con planteamientos más defensivos. Tener a Popp en banda es desperdiciar sus dos mayores talentos: el juego aéreo y la incomodidad que genera a las centrales rivales (sólo ha jugado 15 segundos de “9” y provocó el penalti de Johnston).

Otra jugadora un tanto desperdiciada en banda es Simone Laudehr. Su poderío físico la hace rendir bien en cualquier posición pero me pregunto ¿qué hubiera pasado de poner a Laudehr junto a Goessling y Leupolz en banda derecha? Quizás en su posición natural las jugadoras se sentirían más cómodas.

Podéis decir que Silvia Neid se llevó la Eurocopa del 2013 en Suecia. Sí, es cierto se la llevó. Pero analizar cómo la ganó. Destellos de jugadoras de primer nivel mundial llevaron a la gigante del continente europeo a hacerse con otro título. Alemania es tan superior al resto que sólo se le han visto los “lunares” este verano contra sus dos grandes rivales. Jill Ellis y Philippe Bergeroo le han dado un “baño” táctico a Neid en el mundial.

Con dos pinceladas de Ralf Kellermann (entrenador del Wolfsburgo) y Colin Bell (entrenador del Frankfurt) me quedo: "Alemania tiene que mejorar en el trabajo táctico y el fútbol en estático al igual que Francia y Japón" y "Alemania, con la plantilla que tiene, no sólo tiene que reaccionar, también dominar".

Alemania se irá del mundial con un sabor agridulce y como la selección top con la media de edad más baja (25.1). En las últimas tres finales del mundial sub20, Alemania llegó a la final y ganó dos títulos. Tienen dos o tres generaciones sin igual que pueden dominar el fútbol femenino mundial en los próximos años. Pero no sólo ellas tienen que dar el paso, desde los banquillos también. Sea Silvia Neid o Steffi Jones, las alemanas necesitan encontrar un plan.


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